La magia del Ponte Vecchio
El Ponte Vecchio es sin dudas el gran centro neurálgico de la ciudad de Florencia, un monumento arquitectónico que ha sobrevivido al tiempo transformándose en uno de los grandes emblemas de esta ciudad de piedra en donde el arte y la cultura forman parte de su legado natural.
Hablamos del puente más antiguo de Florencia, un lugar que es casi un mercado persa, estrecho y ceñido, cruzando el río Arno desde el siglo I, cuando los romanos construyeron el primer puente de madera en aquél lugar.
Luego de sucesivos infortunios, el viejo puente se derrumbó y no fue sino hasta el año 1345 cuando los arquitectos Taddeo Gaddi y Neri Fioravanti comenzaron las obras de un puente de piedra que sería concebido también como un mercado o lugar de intercambio de mercadería. Así fue como nació el actual Ponte Vecchio, con sus pequeñas tiendas compartiendo la vida diaria.
Hacia el año 1495 el puente sufrió una modificación cuando las tiendas fueron vendidas y, con la intención de ampliarlas, se añadieron habitaciones traseras que alteraron la estructura original del puente. Éstas se ubican en la parte trasera del puente y están sostenidas por puntales de madera. Otra renovación ocurrió en 1565 cuando se construyó el “Corridoio Vasariano” o Pasillo de Vasari, un corredor de un kilómetro de extensión que une algunos grandes edificios florentinos con el puente, como el Palacio Viejo, el Palacio Pitti -la residencia de los Médicis- y la Galería de los Oficios.
Fotografiado hasta el hartazgo, el Ponte Vecchio es uno de los grandes patrimonios de Italia, un lugar que puede ser recorrido tanto por los habitantes de la ciudad como por los numerosos turistas que se alojan en los hoteles de Florencia y con ansias desean descubrir esta construcción ancestral.
Vía: Italy Guide
Escrito por MJA |
14 de Diciembre de 2009 |
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