Cómo moverse por Viena
La mejor forma y más agradable de recorrer el centro de Viena es caminando. Hay infinitas cosas para ver y si llegas a estar cansado en algún momento puedes tomarte un descanso ya que en todos lados encontrarás un café. Es importante saber que en el centro de la ciudad es casi imposible estacionar, hay muchas zonas peatonales y calles con sentido único. Si prefieres no caminar, es recomendable utilizar la red de microbuses, ya que el transporte público se caracteriza por ser limpio, eficaz y fácil de usar. El Servicio de Transporte del Ayuntamiento de Viena los gestiona y dispone de tranvías, autobuses y una red de metro. Todos los servicios funcionan de las 5 a las 0.30, pero conviene comprobar los horarios exactos antes de utilizarlos.
Como se mencionó anteriormente, la mejor forma de visitar esta hermosa ciudad es paseando, pero es necesario tener en cuenta algunas cosas. Los vehículos casi nunca paran en los pasos de cebra, por lo que hay que tener cuidado; en la Ringstrasse los tranvías circulan en sentido contrario del tráfico, por lo que es necesario mirar a ambos lados; para cruzar conviene cruzar por los subterráneos o lugares señalizados. Si no se respetan los semáforos corre el riesgo de ser multado aunque en ese momento no circule ningún vehículo.
Resultan muy agradables los Faikers, los tradicionales coches de caballos. Pueden tomarse en Stephandsom, Heldenplatz pero, para evitar sorpresas desagradables hay que ajustar el precio y trayecto antes de iniciar el recorrido.
Escrito por natalia |
7 de Abril de 2008 |
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Austria.

