Edimburgo es la capital de Escocia y la segunda ciudad más grande del país, por detrás de Glasgow. De alguna forma, también podemos decir que es la puerta de entrada a Escocia, un centro histórico y cultural que se ha ganado fama mundial gracias a su universidad y a su papel clave durante la Ilustración, la corriente intelectual que dominó Europa durante el siglo XVIII.
El centro de Edimburgo es una suerte de museo al aire libre en donde se pueden contemplar grandes obras de la arquitectura. Divido en dos grandes áreas verdes, el sur está dominado por el Castillo de Edimburgo, la construcción más emblemática de la capital, mientras que la zona de “Old Town” es famosa por sus edificios medievales, muchos de ellos de la época de la reforma protestante. Tanto esta zona como la de “New Town” fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad en 1995 por la Unesco. Esta última ha sido reconocida por ser un ejemplo de planeamiento urbanístico. Si bien se la llama “Ciudad Nueva”, fue costruída en etapas entre 1765 y 1850 y una buena parte de sus edificaciones son de estilo neoclásico.

Princes Street es la calle más famosa de la ciudad, una arteria que mira al famoso castillo así como a la Ciudad Vieja. La Universidad de Edimburgo es otra parada obligada dada su importancia en el crecimiento de la vida cultural de la ciudad.
Dada su belleza, Edimburgo se ha ganado un lugar en el turismo y es por eso que es un destino muy visitado en cualquier época del año. Numerosos vuelos y medios de transporte llegan allí y, dadas las cortas distancias entre la capital y otros puntos de interés, la ciudad también invita a descubrir las bonitas localidades cercanas a ella. La oferta de hoteles en Escocia es muy amplia pensando en los muchos turistas que llegan año a año para recorrer la geografía del país. Sin dudas, tanto Edimburgo como el resto de Escocia son destinos que merecen ser visitados antes de morir.
Escrito por MJA |
29 de Junio de 2009 |
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Escocia.

Pierrefonds es uno de esos pueblos medievales que se esconden en algún lugar del suelo francés. Precisamente, a tan sólo 80 km de la ciudad de París este pequeño páramo sobrevive al paso del tiempo y conserva todo su esplendor.
Porque el pueblo se mantiene vivo y fiel a las tradiciones, con sus hermosos edificios de época, sus coquetas calles y su enorme castillo que desde la parte más alta del pueblo custodia a sus habitantes y ha nombre al lugar.
Esta construcción nació en 1393 por orden de Luis de Orleáns aunque siglos más tarde fue demolida hasta que Napoleón III transformó las ruinas en una mansión imperial. Hoy el castillo de estilo renacentista cuenta con ocho torres e innumerables salas decoradas con estilo.
En lo que hace al pueblo, la tranquilidad se toma descanso los fines de semana cuando gente de todos lados lega para visitar el castillo o caminar por los bosques de Compiègne.
Otro edificio histórico es la antigua iglesia Saint-Sulpice, construida entre los años 1060 y 1070. Esta basílica contaba con cinco campanas que luego fueron fundidas durante la guerra para transformarlas en cañones.
Vía: Casteland
Escrito por MJA |
9 de Febrero de 2009 |
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Francia.

Más allá de las compras y del circuito glamoroso de la moda y el diseño Francia es uno de esos países mágicos en los que el glamour convive con cierto aire histórico y medieval.
Porque si nos alejamos de París muy pronto nos encontraremos con innumerables pueblos perdidos en los que la tradición se conserva tal y como ha sido desde siempre.
Uno de estos lugares es Saint-Cirq-Lapopie un encantador pueblo con casas de tejados color ladrillo que se encuentra en el corazón del valle de Lot, en la región de Mediodía-Pirineos.
Considerada una de las villas más bonitas de Francia, esta pequeña urbanización se encuentra a orillas del río Lot y en forma parte del Parque Natural des Causses du Quercy, lo que es sinónimo de un encantador marco visual.
Su ubicación no puede ser mejor pues el pueblo cobra vida sobre en la cima de un acantilado y el casco urbano es digno de admiración debido a la similitud de las viviendas, todas ellas fabricadas en piedra calcárea y madera, y separadas por los llamados “entremi” que antiguamente servían para el desagüe de la lluvia y de las aguas sucias de las letrinas y los fregaderos.
Antiguamente, una fortaleza compuesta por varios castillos y casas en la que vivían cuatro dinastías feudales dominaba la villa. Alrededor de ella se construyeron las calles que hoy dan vida a este encantador lugar.
Puede interesarte: El legado medieval en el valle de Lot
Vía: Quercy
Escrito por MJA |
14 de Enero de 2009 |
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Francia.

De todos los países de Europa creo que Austria es uno de los más prolijo. Uno puede caminar por cualquier calle de alguna de las ciudades más conocidas del país y siempre se encontrará con un respetuoso silencio, cierto orden que jamás termina por rebelarse.
Quizá por esa razón la ciudad de Krems se ha ganado uno de los grandes premios otorgados por la UNESCO. Sí, en 1975 se llevó el galardón a la “Ciudad modelo de conservación histórica” debido al extremo cuidado con el que sus pobladores cuidaron su casco histórico, preservado con extrema conciencia al punto de que aún se pueden apreciar las antiguas murallas medievales.
Si bien es una ciudad relativamente pequeña en lo que hace a sus dimensiones es también grandilocuente si miramos hacia arriba y vemos sus construcciones que con sabor medieval se levantan sobre las calles. Ubicada a orillas del Danubio, esta ciudad ha logrado conservar su legado y al mismo tiempo renovarse culturalmente. En la actualidad allí residen muchos estudiantes que realizan sus estudios universitarios. Por otra parte, es una ciudad que año a año celebra numerosos festivales musicales, de cine y exposiciones.
Puede interesarte; Steyr, el encanto medieval austríaco, Damme, un pueblo medieval en Bélgica, El legado medieval en el valle de Lot
Vía: Grape Convention
Escrito por MJA |
1 de Diciembre de 2008 |
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Austria.

Si os gustan los recorridos a pie entonces creo que encontrarán un destino perfecto en la ciudad de Steyr, ubicada en la confluencia de los ríos Steyr y Enns, en Austria.
Este lugar es encantador gracias a su maravillosa arquitectura que se conserva a lo largo de los años y se puede disfrutar mientras se camina por alguna de sus callejuelas de empedrado. También llamada la “ciudad romántica”, entre los puntos de interés se encuentra el Castillo de Lamberg, que fue construido sobre lo que en algún momento fue una fortaleza, y el casco antiguo medieval de la ciudad, con sus estrechos callejones y sus edificios con patios románticos.
Una de las curiosidades de este lugar es que allí hay muchos panaderos, razón por la cual todos los martes se celebra el ritual de hacer el pan a la luz de la luna .
Vía: Sobre Austria
Escrito por MJA |
18 de Noviembre de 2008 |
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Austria.

Quizá debido a que desde siempre ha sido opacado por el encantador paisaje de Brujas, el pueblo de Damme no es el primer punto del mapa belga que uno se atrevería a visitar.
Pero tal vez merezca algo de atención porque si bien es menos popular que Brujas lo cierto es que es un interesante recorrido sobre todo porque se trata de un poblado de origen medieval que llama la atención con su antigua arquitectura. Cuna del poeta Jacob Van Maerlant, uno de los primeros en escribir en lengua vernácula, Damme cuenta con algunos sitios para visitar como la Playa Mayor, sobre la que descansa una estatua de 43 metros de altura en honor al mencionado escritor o el Ayuntamiento, un edificio estilo gótico construido en el siglo XV. También es posible visitar el Hospital de San Juan, en donde se esconde un museo dedicado a la ciudad que además ofrece una increíble colección de muebles góticos y renacentistas además de otros objetos.
Sin dudas, es un recorrido para hacer si estáis de visita en Brujas, pues Damme queda al norte de esa ciudad.
Vía: Amadeus
Escrito por MJA |
12 de Noviembre de 2008 |
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Bélgica.