Roban un cuadro de Magritte de un museo de Bruselas

La capital de Bélgica es una ciudad tranquila, coqueta, discreta. La arquitectura refleja el espíritu de esta ciudad, con su Grote Markt y sus cuidadas construcciones tan bien conservadas. Los hoteles de Bruselas también reflejan el esmero con el que la ciudad recibe a los turistas y algo similar sucede con la oferta cultura, tan rica y sorprendente, con sus grandes museos y sus galerías de arte. Tal vez por eso sorprende que en una ciudad de estas características y donde todo funciona como un reloj suizo dos hombres se las hayan ingeniado para entrar a un museo y robar un cuadro del genial René Magritte.

Una de las grandes figuras de la pintura surrealista, el cuadro del pintor belga fue robado cuando dos ladrones ingresaron al Museo de Bruselas en pleno día y sin reparos robaron a Olympia, una pintura de 60 por 80 centímetros que fue pintado por Magritte en 1948. Su valor oscila entre los 750.000 dólares (507.000 euros) y los 4,4 millones de dólares (3 millones de euros).

En cuanto a las pistas, se sabe que uno de los ladrones era de origen asiático y el otro hablaba francés. Uno de ellos tenía un arma y robaron a cara descubierta obligando a dos empleados a tirarse al suelo. Luego uno de ellos escaló la pared de vidrio de un metro y medio que protege a la pintura y los hombres huyeron caminando.

Vía: ABC

Escrito por MJA | 25 de Septiembre de 2009 | 0 comentarios
Bélgica.

Insólitas experiencias en el Museo Científico de Bruselas

Bruselas es una de esas ciudades que para algunos ocupan un segundo plano dentro de un recorrido por Europa. Sin embargo, la capital belga encierra grandes tesoros que quizá valga la pena descubrir durante una visita a esta bonita ciudad que custodia con recelo su cultura y sus sitios históricos.

Antes de mirar la oferta de hoteles en Bruselas, aconsejo revisar bien los paseos y lugares turísticos para así organizar un recorrido preciso y entonces no perderse de algunos sitios curiosos como el Museo Científico de Bruselas. Lejos de la Grand Place de la ciudad y de sus edificios más emblemáticos, estos espacios culturales sientan precedente por su propuesta diferencial.

En el caso del museo, hablamos de un recinto que ofrece una propuesta interactiva para así descubrir diferentes aspectos de la ciencia in situ, a través de la luz, el tacto o el sonido. Ilusiones ópticas, juegos científicos o extraños aparatos que buscan enseñar en acción son algunas de las atracciones del lugar. También hay sorpresas, como la posibilidad de proyectar la propia sombra en una pared para que luego esta permanezca fijada aún cuando nos hemos corrido o bien la posibilidad de volar como un pájaro mediante un sistema de espejos.

Y así es como con la excusa del juego en el museo se resuelven grandes enigmas de la ciencia.

Vía: Scientastic

Escrito por MJA | 9 de Septiembre de 2009 | 0 comentarios
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