Explorando Le Mans
A pesar de que esta ciudad es más conocida por su agotadora carrera automovilística de 24 horas, también tiene muchos otros atractivos, el mejor de ellos es la Catedral St-Julien. La historia de la ciudad se remonta a los tiempos de los romanos. Las murallas que rodeaban la parte antigua de la ciudad, llamada Vindhunum, datan de finales del siglo III y principios del IV. Su longitud original era de unos 1300 metros. Aún quedan en pie 11 torres, casi todas juntas al río, y sus grandes muros están decorados con diseños geométricos creados con hileras de ladrillos que se alternan con piedra desnuda de varios colores. Fuera de la ciudad, Le Mans se ha convertido en una ciudad bulliciosa y moderna con varios museos e interesantes iglesias.
Las mejores vistas de los originales arbotantes de la catedral de St-Jane se obtienen desde la Place des Jacobins. La nave es románica del siglo XII y los transeptos se construyeron un siglo después que el coro de estilo gótico, uno de los más altos de Francia, del siglo XIII.
Cerca del famoso circuito de Le Mans se encuentra el Museo del Automóvil de la Sarthe, que muestra gran variedad de motos y autos de carreras antiguos, clásicos y modernos. Cuenta con algunos de los primeros diseños de Amédée Bollé, un industrial cuyo primer diseño data de 1873. la familia Bollé hizo famosa la ciudad por sus autos muchos años antes de que existiera la carrera de las 24 horas.
Escrito por natalia |
10 de Abril de 2008 con
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