Cómo viajar en metro

El subterráneo o también conocido como metro, es le medio de transporte más rápido, confortable y usado en Praga. Posee tres líneas (A, B y C), tres combinaciones y 41 estaciones.
Las entradas al metro no siempre son fáciles de encontrar, debe buscar un signo con la letra “M” y con un triángulo invertido. Normalmente la entrada conduce a una serie de escalones. Para los ciegos suena el pito agudo en algunas de las entradas para poder ayudarlos a localizarlo. Una vez que usted haya pasado por las barreras, siga bajando por las escaleras mecánicas hasta los andenes. Al final de cada escalera hay un largo pasillo central con un andén a cada lado para los trenes que viajan en ambas direcciones. Los bordes de los andenes se encuentran marcados con una línea blanca discontinua que no debe cruzarse antes de que el tren se detenga. Las puertas del metro se abren y cierran automáticamente y se emite un mensaje grabado antes de que se cierren. Dentro del mismo podrá ver planos del sistema de trenes por todas las puertas para una mejor ubicación. En la línea B de color amarillo brillante, puede resultar difícil de leer, por lo que recomendamos consultar un mapa antes de utilizarlo. La línea A es la más útil para los turistas porque cubre las principales zonas del centro de la ciudad, el Castillo de Praga, Malá Strana, la Ciudad Nueva y la Ciudad Vieja y la principal zona comercial alrededor de la plaza Wenceslao.
Escrito por natalia |
17 de Marzo de 2008 |
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República Checa.
Los ciudadanos de roma parecen prestarle muy poca atención a las obras de arte, en cambio los turistas suelen contemplan con emoción a las mismas, aunque muchas veces es difícil ya que sus horarios de cierre y apertura son poco elásticos. La mayoría suelen cerrar durante varias horas el mediodía y abrir a largas horas de la tarde; algunos museos sólo pueden ser visitados al a mañana, al igual que muchas tiendas y bancos. Casi todos los lugares de interés quedan relativamente cerca unos de otros, es por eso que recomendamos comenzar su visita a la mañana con un calzado cómodo y muchas veces con el atuendo indicado, ya que en muchas iglesias no se puede entrar vestido de cualquier manera, porque en este sentido los italianos son muy estrictos.
